vamos acabando
26 de diciembre ya, y parece que fue ayer. Que fue ayer cuando íbamos a ver a los Riders on the storm, o lo que es lo mismo, la continuación de los Doors, en Donsoti allá por enero. Cuando nos disfrazábamos del Sr. Payaso en carnavales, cuando nos íbamos a Kenia de vacaciones, cuando vivíamos a tope la Aste Nagusia one more time, cuando visitábamos la OktoberFest, cuando estábamos bebiendo sidra por el Arenal en Santo Tomás… ah, coño, que eso sí fue casi ayer.
El viernes 21, más concretamente. Desde las 11 de la mañana, y con Salinas de compinche. Salimos antes de lo previsto por si había que relevar a Albil en la cola para las entradas de Springsteen en Donosti, que al final sí que viene y nosotros sí que vamos. Al final no hizo falta, así que a las 11 tomamos la primera botella de sidra, y Salinas el primer talo. No tardó demasiado en unirse Toni, y al poco Xabi. A la hora de comer llegó Albil, que en medio minuto se pusoa nivel metiéndose entre pecho y espalda algo así como 10 vasitos de sidra. Nos encontrábamos a gente, intentábamos el truco del corcho quemado (no cayó nadie!!!).
A destacar el campeonato de “acusa al chandalista!” que inventamos Salinas y yo mientras hacíamos tiempo. El primero en delatar a cinco tiparracos con pantalón de chandal ganaba la primera copa de la noche. Empecé con un 2-0 prometedor, pero se prohibió mirar más allá del ángulo de visión de delante de nuestras narices, y el muy cabrón me remontó para ganar por 5-2, llevándose la primera copa. Pero claro, hasta llegar a esa copa tuvieron que pasar muchas botellas de sidra… y un kinito!!! No sé cómo, ni por qué, pero acabamos por Iturribide jugando un kinito, cuando ya se nos habían unido González y Rubén. Luego, en lugar de quedarnos por el Casco, emigramos a Galerías, aunque muy hábilmente Albil desapareció antes de salir del Casco, el muy cabrón sin avisar para haberme ido con él, pero bueno, fue listo.
Un par de copas y un par de hamburguesas comidas pasadas las 12 en el Drugstore, Salinas y yo dábamos por concluída la noche, previa caminata de vuelta a casa.
El sábado, comida familiar aprovechando el retorno de la hija pródiga, ensayo músico-resacoso y quedada con alguna gente de la Uni, con el incomparable Ortega como animador de la velada.
El domingo fuimos a ver a Quique González, Quique para los amigos, en el Arriaga. Ambientación teatral-hogareña, teatro lleno… y canciones lentas para dormir en exceso. Combinadas eso sí con piezas rockeras de las que tanto nos gustan. Un par de bises, y en el último momento, ya con las luces encendidas y después de los aplausos, el público en pie, saludos, despedidas… Vidas Cruzadas tocada a toda leche, demasiada para mi gusto, pero espectacular a fin de cuentas, con todo el respetable en pie y a grito pelado.
Gran banda eso sí, con Jacob al bajo llevando el peso,, un guitarrista virtuoso y Mika a la batería haciendo el ganso y dando vidilla. Eso sí, no salió a cantar la de Grace Kelly.
El lunes a Donosti a pasar las Navidades en familia-materna, y anoche vuelta a casa para volver hoy al curro, que pereza. Menos mal que enseguida es viernes, luego sábado , la cena del 30, la del 31 y la que te rondaré morena.
Escrito el December 26th, 2007 dentro de Vaya Semanita!.
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