San Francisco
Jueves 8, siguen pasando los días en la soleada California. Hasta que llegamos a la no tan soleada San Francisco con su microclima de fresquito (hubo que sacar la rebequita) y niebla omnipresente. De hecho, imposible ver el Golden Gate despejado en los tres días que estuvimos. Entramos no obstante por otro de los puentes que dan acceso a la ciudad, y tras visitar unos cuantos hoteles al final decidimos quedarnos en el Redwood Inn, un motel regentado por unos chinos, que fueron los únicos que entraron a negociar un poco el precio. Teníamos contacto local gracias a Santi, que conocía a Itxaso, compañera suya en la carrera y actualmente actriz, que representaba allí un montaje inglés de Peter Pan en 360 grados.
Una ciudad rompepiernas, San Francisco. Continuas subidas y bajadas de calles que nos llevaron en primer lugar a Chinatown a comer. Paseo posterior por la ciudad, por los muelles, por la sinuosa Lombard Street (que luego nos cansamos de atravesar todas las noches de vuelta al hotel) y encuentro posterior con Itxaso a la salida del teatro. Nos llevó, junto a los actores de la obra, al bar Vesubio, en frento de la mítica librería City Lights, donde abundaban recortes de periódicos y fotografías de los años 60, desde Kerouak o Ginsberg a Dylan, quien se supone que escribía a veces en este bar. Puro beatnik. Para darle más feeling, al entrar estaba sonando Down to the river, de Neil Young. Mucha mitomanía en ese bar, moló mucho…
El viernes dedicamos el día a seguir recorriendo la ciudad de un lado a otro. El barrio japonés, New Fillmore, la zona del Civic Center, Union Square, el distrito financiero… Anduvimos también por Fishermans Wharf y el Embarcadero, donde en el muelle 39 hay una especie de centro comercial situado sobre el mar, una zona de puestos de comida (cayeron unas rabas) y a cuyo lado vive una colonia enorme de leones marinos, muy ruidosos y que tampoco destacan por su buen olor. Por la tarde nos fuimos al teatro a ver Peter Pan, que estuvo muy divertida, con la curiosidad de la proyección en 360º integrada en la obra, y con grandes actores (destacar a Jonathan Hyde, al que se puede ver en Titanic o Jumanji). Tras la obra nos fuimos al ático de Itxaso, con impresionantes vistas de SF, donde además de unas cervezas pudimos probar la marihuana terapéutica y legal mientras charlábamos animadamente. También estaban Peter Pan y Wendy, compañera de piso, pero no conostros. Se hizo tarde y la vuelta vía Lombard fue dura, pero sin duda fue una gran noche.
El sábado iniciamos el día cogiendo el coche para cruzar el Golden Gate rumbo a Sausalito, donde queríamos ver sus famosas casas flotantes, muy curiosas y bonitas. Antes paramos en una especie de fuerte que mas parece una cárcel debajo del puente, junto a uno de los muchos escenarios de Vertigo. Tras Sausalito volvimos por el Golden Gate Park, donde vimos unos búfalos (en cautividad) de camino a Haight Ashbury, el barrio más hippie. Allí comimos, pateamos la calle Ashbury, entramos en una gigante tienda de discos (vinilos sobre todo), varias tiendas de ropa vintage, y tiendas curiosas de todo tipo. Luego caminamos hasta Castro, el barrio gay, en uno de cuyos bares tomamos unas cervezas rodeados de macho-men; está chulo, y la figura de Harvey Milk sigue muy presente con una estatua y una serie de fotografías expuestas junto a un parque. La siguiente parada fue en Mission, donde están las antiguas misiones, aunque cuando llegamos ya estaban cerradas. Tras pasar por el hotel para dejar el coche salimos a cenar algo y tomar la última con Itxaso. Coincidimos con un grupo grande de vascos-americanos vestidos de San Fermín, pasadísimos de alcohol (buena gente, mantienen las tradiciones), con los que no sé por qué no llegamos a hablar. Desde luego fue muy curioso.
Todo lo bueno acaba, y el domingo nos tocaba despedirnos de San Francisco. Teníamos unas cuentas pendientes por saldar, como coger el tranvía. Cogimos el turístico, para lo que hubo que hacer bastante cola, y encima nos dejó en la zona financiera, de la que teníamos que volver. Intentamos encontrar la librería City Lights para echarle un vistazo por dentro, pero desistimos para no dar demasiadas vueltas a pata. Si tuvimos más suerte con el mural de Diego Rivera en el City College, pero también fracasamos a la hora de aparcar para tomar un pan sourdough relleno de marisco, así que la salida fue un poco decepcionante. Pero no había tiempo que perder, había que empezar la vuelta a Los Angeles. A algunos se les acababan las vacaciones.
Escrito el Septiembre 10th, 2010 dentro de vuelta al mundo.
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Commentarios
Comment from Albil
Fecha: 11 Septiembre 2010, 9:40 am
CRITICROQUER CONSTRUCTIVORER:
1) “Jueves 8, siguen pasando los días en la soleada California. Hasta que llegamos a la no tan soleada San Francisco” Que yo sepa es el mismo estado Jose.
2) “Para darle más feeling, al entrar estaba sonando Down to the river, de Neil Young” Es Down by the river, Jose.
De todas maneras lo hago desde la mas pura envidia de no haber estado allí.
Jose
Comment from Javi
Fecha: 29 Septiembre 2010, 12:09 am
Obviamente San Francisco pertenece a CA. Y en California hace sol y calor… salvo en San Francisco. Creo que queda claro en el texto, pero mis disculpas si se ha malinterpretado.
Respecto a Down by the river…. no hay excusas. Salinas me castigará por este error.




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