otro fin de semana
Me jode tener que reescribir lo que ya había escrito, pero la informática es lo que tiene; no sé cómo, pero después de casi tres cuartos de hora escribiendo un brillante ensayo sobre mi última semana, lo borré accidentalmente. Así que a conformarse con lo que salga hoy, que el esfuerzo lo hice ayer, con el mérito de que fue un día de resaca.
Pues creo que comentaba cosas como que había recogido el paquete con la compra que había hecho a StrawberryNet. Una colonia para reponer la que estoy a punto de acabar (“He”, de Arman. Todo un éxito de crítica, con el inconveniente de que para poder olerla y apreciarla la persona tiene que estar bastante cerca y obviamente no rodeado de humo de cigarros y otros olores típicos de los bares de mala muerte que frecuento. Conclusión: es absurdo echarse colonia para salir por la noche; pero lo hacemos), el Abdosculpt de Biotherm para intentar llegar a verano con vientre plano y marcando abdominales (que no se diga que no pongo de mi parte; por lo menos la crema me la doy, lo de las abdominales cuesta más) y el ( para la cara, que es con diferencia la mejor crema que he probado (también es mas cara, claro). Pero bueno, por el tema precios no hay problema, porque entre el tipo de cambio $/€, el 10% de descuento que me hacían para que volviera a comprar después de bastante tiempo sin hacerlo, el 5% de descuento por comprar 3 artículos, y el 5% más por fidelidad, me ha salido bastante tirado. Y con el envío gratis a casa. 2ª conclusión de la noche: las perfumerías de aquí se forran, no me extraña que regalen tantas muestras y pijaditas.
El viernes no salí, había que descansar de la semana, por lo que aproveché para terminar de una vez la primera temporada de Perdidos. Ahora espero que me pasen la segunda para verla del tirón. Mientras tanto ya he empezado con la 2ª de “L World”, la serie sobre un grupo de lesbianas en Los Angeles que en España emitió (la primera temporada) Canal+. Me gusta bastante, la verdad. Algún día escribiré más sobre ella. De momento me quedo con el comentario de House la semana pasada:
- Wilson: ¿tu ves L?
- House: si, la grabo y le quito el volumen para verla.
El sábado, después de dormir casi 11 horas, purgué los radiadores y con ello por lo visto me cargué algo de la caldera, así que he estado todo el fin de semana sin calefacción, a 15 grados. Ahora parece que va mejor, después de hacer diferentes pruebas para arreglarlo. Pero por si acaso la apagaré antes de ir a dormir. Después de eso me fui de compras; por cierto, ¿alguna sugerencia para Navidades? No necesito nada, y si no pido nada mi madre volverá a improvisar y comprar algo por su cuenta, con el grave riesgo para el buen gusto que conlleva. En fin, menos mal que mi hermana lleva años adiestrándola y todos los regalos se pueden cambiar. Me he pedido una tabla de plancha Princess o similar, y un afinador para la guitarra, que me compré yo mismo el sábado en Toña.
Y ya por la tarde, tocaba salir. A eso de las 8 quedé con Salinas y Albil, vimos en un par de bares el partido de fúrbol (eso de estar soltero hace que hasta vea fútbol; cosas de la vida) y en el segundo, ya en el Casco Viejo, aprovechamos para dar buena cuenta de una tortilla de patata que tenía nuestro nombre escrito, acompañado de katxi de cerveza per capita. Por cierto que tiene que joder llegar a un bar a tomarte un pintxo de tortilla y que unos cabrones se la hayan comido entera, recién hecha, justo delante de ti. Al cabo de 20 minutos sacaron otra, que hubieran llegado antes.
Después del fútbol fuimos a la nueva casa de Albil, cerca del Ayuntamiento, a aprovechar las sobras de la inauguración que había hecho el día anterior con unos colegas. Risas, charla, kinito absurdo a ritmo de los Rodríguez y clásicos del rock, y a eso de la 1 o las 2 nos bajamos al Umore Ona a seguir escuchando buena música. El camarero estuvo simpático y nos dio conversación durante un buen rato (ventajas de estar solos) pero al salir ya parecía que estaba todo cerrado. Y no sé por qué en lugar de ir al Azkena o al Antzoki, nos fuimos al Azurro. Que si solo fuera el Azurro estaría bien, pero implica que lo cierran pronto (de hecho apenas llegamos a tres canciones) y que luego sólo nos queda por la zona Galerías Urkijo y el Bluesville, momento que aproveché para desaparecer por la puerta falsa, sin previo aviso y dejando colgado a Albil con dos mujeres con las que no recuerdo haber conversado. Tampoco recuerdo haber vuelto a casa, pero como me desperté en mi cama supongo que volver, volví. Y no voy a dudar de la sinceridad de Albil, así que acepto que le dejé colgado y le pido públicas disculpas por ello. Pero es fallo suyo, por dejarme beber y pedir cosas con alcohol en lugar de agua, que es mucho más sana y no deja resaca.
Así que como comprenderán el domingo fue día de resaca, que pasé viendo un par de películas: Miami Vice, pasa-ratos sin más, tal y como esperaba (pero no me apetecía nada que me exigiera ningún tipo de esfuerzo, que a las resacas hay que dejarles ir a su ritmo, sin agobiar). E Infiltrados, la última de Scorsese en la línea de sus clásicos, con argumento todos-mueren, y que me gustó bastante. De lo mejor que he visto últimamente.
Hoy lunes hemos dado por terminada la temporada del basket de los lunes hasta después de navidades, así que habrá que buscar alternativas para quemar los excesos de estas fechas; y encima mañana también me salto Pilates; vamos mal. Y el jueves se nos viene Santo Tomás. ¡Tiemblen los feos! ¡los regadores de sidra vuelven a la carga! Cogemos vacaciones para disfrutar como nunca del espíritu de Salamanca. Por supuesto también el viernes, que la noche es joven. Lo contaremos
Escrito el December 19th, 2006 dentro de Vaya Semanita!, salir en Bilbao.
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Commentarios
Comment from Ronal Albil
Fecha: 19 December 2006, 3:18 am
Me quito el gorro ante este señor que dice ser colega mío. No sólo por su forma de beber y sacar “cuatros y subiendo” y de ver la vida un domingo por la mañana con ese positivismo, que a mi por el contrario, no me dejan las resacas, sino por tener la deferencia de decir que es culpa mía. “Nos ha jodido el tío con la preguntita” (sacado de La vida de Brian), la culpa fue del alcohol, que te gusta mas el Bombay Zaphir que a Salinas trabajar en la Sexta.
De todas maneras, en parte, algo de culpa sí que tengo. Tengo la culpa de no saber pillar con dos en vez de con una sólo, y para eso no ayuda ni mi estado etílico, ni mi físico de treintañero golferas. Ellas quieren un tío que garantice sexo desenfrenado y de alta calidad y mi imagen no se acerca ni de lejos. De hecho, acabe saliendo de Congreso con la entrada en la cartera sin consumir y después de llegar al Pas Pas y darme cuenta que mi barco se hundía sin remisión acabe en la bocatería pidiéndome un 2 X 1 (como en los mejores tiempos de Borimoli) y el estomago de un borracho nunca miente, y si te dice que se come dos, tu le haces caso y le das lo que pide, que luego hay que aguantarlo toda la noche. Los compre en Mazarredo y no llegaron al Puente de Deusto, así que imagínense cómo iba. Esto merece un inciso del cual me gustaría hablarles en otro capítulo, la estúpida manía que tenemos los primos de andar y andar cuando salimos de fiesta en lugar de coger un taxi o ir al puto metro que está toda la noche, pero en fin eso será otro capitulo. No se si alcance mi casa en tiempo record o qué, pero desde que me metí la mano en el pantalón para limpiarme los restos de salsa barbacoa y de la misma sacar las llaves, estaba ya en casa, ¡coño! si parecía que me había teletransportado (y es que dos bocatas dan mucha fuerza a esas horas). Pero nada de nada, las llaves no estaban, y entonces fue cuando me vino a la cabeza la historia del móvil de mi primo Cuebil que apareció en el fondo de un katxi, sin que él supiera hacer trucos de magia -en otra gran noche de grandes mamadas-, y realmente pensé, ¿me las habré comido? Hice el ademán de eructar a ver si algún sabor metálico venía de lo mas profundo de mi ser, pero no, el pollo a la barbacoa con cebolla caramelizada y extracto de piquillos seguía haciéndome de las suyas, y me recordaba a Woody Allen y su “tenemos un problema con los fettuccini” con lo que me alegre por el hecho final de no haber pillado, ya que mi currículum hubiera quedado por los suelos. Eso sí, el que no se alegro tanto fue mi viejo, que seguro hubiera preferido que hubiera dormido fuera de casa en lugar de levantarse a abrirme la puerta a las 7 de la mañana. En fin y resumiendo, necesito una cama ya. Así que mañana, me voy a por ella. Tengo que independizarme ya, que lo de “vivo con mi madre” va a pasar de ser una frase del Sr. Payaso a ser mía (aunque mi imitación es de las mejores que he escuchado hasta en Salamanca, que por cierto, no es España sino parte de las Vascongadas) no por su parecido geográfico, sino porque el consumo de alcohol en ambas zonas es de analizar por los historiadores, por cierto, aun noto el aroma a sidra de sus históricas calles y Santo Tomás esta llamando a las puertas, ¿le abriré?, mejor que lo haga mi viejo que estoy durmiendo.
Comment from Javi
Fecha: 20 December 2006, 1:12 am
las puertas se abren. 12 de enero en donosti, concierto de Riders on the Storm. Manzarek y Krieger a la carga, y ya tenemos entradas y albergue cogido (16€ incluido desayuno con huevos y bacon a saco). Jóvenes donostiarras, es vuestra oportunidad de conocernos!!!
Comment from Miryam
Fecha: 3 January 2007, 11:04 am
Creo que vuestro plan del sábado es de lo más apetecible que he visto en unos cuantos días. Cómo es eso de poder ver un partido del Athletic (lo doy por echo) en un bar rodeado de gente que conoces, y no de los habituales del bar que te miran con cara de pena pensando: “y a esta pobre por qué la han aparcado aquí (literalmente me aparcan) y se han largado?”. Sí, cuando hay partido un sábado, mis amigas me aparcan en algún bar y vuelven en el descanso para que pueda ir al baño, en caso de necesidad.
Vale, lo reconozco, soy uno de esos especímenes raros (cada vez algo más habituales), soy mujer y me gusta el futbol (creo que es algo genético)
Pues bueno, después del partido, ese plan de charla, musica, etc… en casa de un amigo… de lo mejorcito, pero lo que no acabo de entender es Azzurro en vez de Azkena??? Creo que ya habíais bebido demasiado, si no, no le encuentro explicación.
En cuanto a lo de abandonar a tu amigo con dos tías (muchos pagarían por ello) creo que esó es más propio de mujeres, desaparecer de esa manera es algo que solemos hacer, lo reconozco.
Por cierto, dónde puedo escuchar algo de Riders on the Storm (ya puestos), porque en internet no he encontrado nada, ni en all music (o no hay, o soy muy torpe, o es muy temprano,…)
Bufff, creo que me estoy enganchando a escribir por aquí, tendrá remedio?
Comment from admin
Fecha: 3 January 2007, 11:48 pm
Punto 1. Lo del fútbol es triste, para qué vamos a negarlo. Es decir, estás tirado solo en casa y no hay otra cosa, vale. Vas a un bar o te juntas con algunos colegas para verlo, vale. Pero ¿quedarse sola en un bar para ver un partido rodeada de extraños? Pa gustos
Punto 2. Efectivamente no hay mejor plan que una cena tranquila, con sus buenos tintos, copa y sobremesa de charla. Y si ya te pones a cantar, la ostia. Lo que pasa es que siempre hay vecinos. La otra alternativa es algún video de la hora Chanante para ver ya un poco perjudicado, pero con el puntito alegre.
Punto 3. Azzurro vs. Azkena. En el Azkena sólo he estado un par de veces, y muy perjudicado. En el Azzurro he estado cienes y cienes, también muy perjudicado en varias. A favor del Azurro, que normalmente te ponen canciones que pides, vídeos raros (impresionante “Total Eclipse of the heart” destrozando cocinas, o incluso el “Vivo con tu madre” del Payaso) y la calidad de la música es alta (salvo los momentos heavys).
Punto 4 (tu te engancharás a escribir, pero menudo trabajo me estás dando, maja): lo de abandonar al pobre Albil con dos tías, ni me acuerdo. Pero si es una putada, para que engañanarnos; lo que pasa es que yo tengo un lado femenino muy marcado; de hecho, prácticamente soy lesbiana.
Punto 5. Riders on the Storm son los Doors. El año pasado se llamaban “The Doors of the 21st. Century”, pero los herederos de Jim Morrison les impidieron usar el nombre, y ahora se llaman así. Hay 2 miembros originales, y a la voz está Ian Astbury, el cantante de The Cult.
Sigue enganchada a escribir, es más barato y sano que salir de copas




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