fin de semana santa
Por eso de poder recordar el día de mañana, y a pesar de que está ya casi olvidado (coño, que mañana me voy a Vietnam, tengo cosas en las que pensar!), vamos a terminar de comentar la Semana Santa.
Lo primero, y en siendo de justicia reconocer los errores imperdonables… NO HICE MENCIÓN A ST. PATRICKS!!!!. El lunes tuvimos que ir a la ceremonia anual de recolección de gorros de San Patricio, junto con Santo Tomás los santos por antonomasia del gambitero común. Así que dicho queda, el lunes cayeron unas cuantas Guiness para celebrarlo.
A lo que íbamos. El sábado emprendimos el viaje a La Coruña. Con parada a comer bajo la lluvia en Coimbra. Búsqueda del restaurante recomendado a Garret, que también estaba recomendado por las guías de viaje. Tuvimos que esperar lo suyo para comer, y un bacalao regulero cocido. Menos mal que el que pedí yo a la brasa estaba algo mejor, aunque sin lujos. Eso sí, el vinho verde estaba estupendo. Para bajar la comida un paseo por la ciudad, aprovechando que la lluvia cesó a tiempo, con parada especial por la zona de la universidad. Qué espectáculo!!! Impresionante, así da gusto estudiar, o por lo menos tirarse a tomar cerveza por el campus. Parada técnica camino del coche para provar la ginghina, y rumbo Galicia. Sin parar de llover todo el camino, con un error del gps que nos retrasó cerca de una hora, y unas indicaciones telefónicas del recepcionista del hotel que nos retrasaron otra media mínimo. Total, que al hotel llegamos a eso de las 12. Cambiarse, taxi y al centro a tomar algo.
Y cuando digo tomar es tomar. Qué cerveza!!!!! Estrella de Galicia al poder!!!. Así da gusto salir. La hamburguesa o bocata que cenamos (a esas horas no había muchas alternativas) sabía a gloria acompañada de una caña. Y luego otra, y otra… Empezamos lo de salir en sí en un pub de ambiente gayer al que volvimos más avanzada la noche, el Vintage. Pero cuando volvimos ya había todo tipo de gente. Deambulamos por esa zona, echamos risas, y cuando nos cerraron todos preguntando llegamos hasta el Punto 3, una discoteca que cobraban creo que 7€con copa por entrar. Hasta ese momento habíamos sorteado las copas con vaso ancho, pero en éste ya estaban agotados y tres de los cuatro tuvimos que darnos al vaso de tubo.
Fue una noche divertida, con ambiente genial, aunque no seamos muy de relacionarnos. Sólo hablamos de Iván Ferreiro y Quique con unos palestinos o similar, y porque no me acordaba quién cantaba la de “el mundo de Wayne”, que sonó en el de última hora. Nos hubiéramos quedado más, pero no quedaba nada abierto por cercanías, y los joses querían ver la carrera de coches, así que a eso de las 7,55, con un taxi de retraso porque le debimos dar miedo, hicimos nuestra entrada triunfal en el hotel. Nos quedamos a desayunar en el salón viendo el principio de la carrera, y luego pa cama; sólo rubén casi-aguantó hasta el final.
Al día siguiente, a eso de las 3, salimos hacia La Coruña. Visita panorámica con escala en la Torre de Hércules, y luego a comer a la Cervecería Estrella de Galicia, templo por antonomasia de la probablemente mejor cerveza del mundo. Cayeron simplemente unos bocatas y un par de cañas, porque el plan era mariscada para cenar. Así que luego seguimos visitando la ciudad, callejeando por María Pita y alrededores, tomando más y más Estrellas y haciendo tiempo hasta la hora de cenar. Como no queríamos que Garret -al que le tocaba conducir- jugara al abstemio, fuimos a cenar cerca del hotel, que estaba en un puebliño o similar a las afueras de A Coruña. Encontramos un sitio que daban mariscada y ahí que fuimos a cenar, mientras veíamos la victoria por los pelos del Athletic. Mariscada y arroz con bogavante regados por un par de botellas de albariño, y un par de licores caseros para concluir. Bueno, una última había que tomar, y en habiendo un karaoke cerca, el sitio estaba ya adjudicado. Había algo de muchachada veinteañera celebrando un cumpleaños, lo cuál no nos cortó en exceso a pesar de lo escaso del alcohol. Abrimos con Suspicious Minds, siguió Héroe de Leyenda, nos dijeron que la pista de Highway to hell que iba a cantar Rubén estaba rayada (dudas entre los asistentes…), y nos decidimos entonces por Sopa Fría, para concluir dándolo todo en Can´t help falling in love. Y pa cama de nuevo, que al día siguiente tocaba el viaje final.
Desayuno, compra por mi parte de 8 packs de Estrella (los que cabían) y a conducir hasta Villaviciosa, donde hicimos la parada técnica a comer: FABADA. Fin de trayecto en Bilbao a eso de las 6,30. Si terminan la autopista se podrá hacer un Bilbao-Coruña en poco más de 5 horas, pero todavía queda mucho para eso. No obstante, es una visita muy recomendable.
Como el viaje
Escrito el March 31st, 2008 dentro de Vaya Semanita!, de viaje.
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