de semana con puente
Como consecuencia del baile de móviles del pasado sábado y el innegable sexappeal de quien suscribe, el jueves pasado disfruté de unos de los días más especiales en los últimos años. No sé si habrá algo más después de este día (parece que seis temporadas y una película de Sexo en Nueva York, años de lectura de Cosmo y similares y los textos de Bradshow no son suficientes para entender al 100% la psique femenina) pero gracias por esas horas.
El viernes tocaba vida “familiar”, así que Santy y yo fuimos a echar unas cartes donde Toni y Vanessa. Medio mundo de vacaciones, es lo que tiene. Y el sábado hubo momento Albil y Señora, con pintxos y cañas en el Gaztandegi primero (nunca rechaces una Estrella) y en la Santa después. Se nos unió luego el joven Van Nistelroy, y entre los tres (la pobre Goiz también) le dimos la tarde/noche a la camarera. Lo sentimos. No se nos puede juntar fuera de un festival. Luego llegó Santy, abandonaron los futuros padres y nosotros nos juntamos con Figo y Deivis ya en el Senador, para hacer la ronda habitual. Poquita gente, aunque más que la semana pasada, y noche normal. Esta vez nadie se nos cayó de un banco, como a Figo el sábado anterior. Me retiré relativamente pronto.
El domingo por la tarde me fui a dar una vuelta por la zona del Guggenheim. Lleno de turistas, una vez más me hizo sentir orgulloso de Bilbao. Me encanta esa zona, y me quedé un buen rato leyendo aprovechando la brisa y que tenía un sitio con sombra. La verdad es que disfruté el momento.
Y hoy ha llovido. Lástima de pijama. Me gusta la lluvia. Y calarme.
Escrito el Agosto 5th, 2008 dentro de Vaya Semanita!.
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