Menú principal

lo + comentado.....

  • » crónica concierto Whitesnake Barakaldo - 15
  • » El fin de fiesta de Albil - 10
  • » The Lost Generation - 9
  • » concierto Bruce Springsteen en Bilbao? - 8
  • » la Gran Guerra China - 8
  •  

     

    Buscar en vayasemanita

    Categorías

    Histórico

    courses: Master Finanza

    de alcohólicos irredentos

    El fin de semana comenzó pronto, ya que el jueves quedé con Bradshow para tomar algo y celebrar su cumpleaños. Rememorando el primer regalo que le hice, catorce años atrás, le obsequié una botella de vodka (con vaso incluido de atrezzo), ahora que tiene casa nueva y poco presupuesto para salir. Lo pasamos muy bien, pero no es serio llegar a casa con un medio pedo un jueves. O sí? Volvemos a ser universitarios? Creo que convencí hace unas semanas a Rubén para empezar a salir los jueves en plan tranqui, tendré que confirmarlo.

    El viernes por fin fuimos Salinas y yo a conocer a la primogénita de Albil. Muy mona, pelín llorona, y por lo visto bastante tragona (sí, ha salido a padre). Le regalamos un peto negro de Led Zeppelin, para que vaya marcando personalidad. Otra cosa es que se lo pongan. Unas pocas cañas por aquí, esperar a los clásicos tomando otras, luego la ruta habitual y huida a destiempo (debería haber sido antes) después del Bluesville. La parada novedosa en García Rivero para triscar una botella de vino creo que no fue una gran idea a la postre.

    Pero bueno, el sábado por la mañana llamó Haytower para confirmar si habíamos quedado a comer. De hecho no, pero todo es cuestión de volver a moverlo, así que tras convencer a Salinas nos presentamos a eso de las 2 en el Amarillo. Una cerveza y al mítico Wok (que invento el wok, frase para la posteridad) a comer. Agua para beber, no? Pues no, Salinas quería vino. No llegó a beber ni media copa, así que servidor tuvo que hacerse cargo del resto. Así estaba yo luego. Marchamos a mi casa a ver un rato el tenis, intentar echar un poco de siesta, un poco de youtube… Luego vino Rubén, y cuando salíamos de casa y pasamos por la Parra…. kinitazo! Por los viejos tiempos!. Inconscientes…. me sentó fatal. Luego taxi y a repetir rutas, empezando por Pozas. Hubo suerte y por un descuido me quedé fuera del Flash, así que aproveché para irme a casa.

    El domingo cumplí mi compromiso con mis sobrinos y les llevé a ver Wally, cuya primera parte me recordó a La Carretera, el tétrico libro de Cormac McArthy, pero desde una perspectiva alegre (que es Disney, oigan). Me gustó mucho la peli, pero hacia la mitad empecé a sentirme mal por dentro, lo que se llaman efectos secundarios de la resaca y no echar siesta. Fui mejorando y hasta conseguí ir a la partida de Quasar para ir cogiendo la forma para un próximo duelo ante los Azurro Blues.

    Pero está claro que hay que beber menos. Más aguas y zumos, menos cervezas y cubatas. Más sentido común. Aunque elegí un mal momento para beber menos alcohol, con la visita de este fin de semana a Villarcayo. Lo dejaremos para el siguiente.

    ¡Anímate! Escribe un comentario, no seas vago