Calamaro en Donosti
Tras un viernes tranquilo de peli en casa y luego nada de salir (pese a las tentaciones, estaba muy cansado) el sábado tocaba visitar Donosti para volver a ver a Calamaro. Por eso vuelvo, y revuelvo un par de veces al año. Tras una comida familiar al aire libre, bus directo hacia la casa Zubía, desde donde partimos ya con Nico a casa de Lidia. Paseíto hasta allí, donde empezamos a planear el set list para la boda de junio mientras tomamos unas cervezas y luego una botella de vino. Espectacular tormenta en la calle, pero hay que ir al Kursal. El maestro espera.
Un consejo a los promotores y organizadores de conciertos. Vale, si es necesario podemos ver el concierto sentados (levantándonos en ocasiones). Pero, dos horas largas sin una triste cerveza? Un sábado? Porque si fuera un miércoles lo entiendo. Pero un sábado… Y encima la envidia que nos corroía al ver a gentes varias con sus petacas. En fin, que no ayudó al ambiente. Tampoco Calamaro en la primera parte, con una elección pelín desafortunada de canciones para mi gusto. Aunque se fue viniendo arriba y no hubo quien le parara hasta el final del mismo, con más de dos horas de concierto puro y duro. Me encantó cómo tocan ahora El día de la mujer mundial, Paloma es éxito seguro, casi todas lo son. Disfruté el concierto, obviamente, pero me quedó la sensación de que ha sido la más floja de las veces que lo he visto. Habrá que seguir insistiendo.
Después del concierto no tocaba ir a casa. Para nada. Había ganas de gambitear con nocturnidad y alevosía con los primos, así que tras una primera ronda de bocatas y cervezas, empezamos ya con el ritmo. Siempre por la parte vieja, con encontronazo con María y cuadrilla al cabo de unos bares, con poca música salvable, con cubatas a 4,50, hablando mas euskera que nunca (o al menos intentándolo a ratos) y con muchas risas. Que acabaron con pérdida de cartera de Lidia, parece que cada vez que nos juntamos nos ocurren desgracias. Menos mal que fue a última hora y no nos jodió la noche, que para Nico y para mi acabó con hamburguesa camino a casa. Va camino de convertirse en tradición.
Al día siguiente, comida con los Zubía al completo. Una experiencia. Un gran fin de semana. Y esta noche, Azkena
Escrito el Mayo 15th, 2009 dentro de Vaya Semanita!, música/tv/cine.
Escribir/ver comentarios (0)




¡Anímate! Escribe un comentario, no seas vago